Los cuatro puntos cardinales son tres: el Norte y el Sur.

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miércoles, 4 de noviembre de 2015

Vista Hermosa

Fotografías y obra: Sebastián Liste





Ya he hablado varias veces sobre la obra de Sebastián Liste, tras su presencia en el "Emergent", "SCAN" y "Visa pour l'image". En esta serie muestra la prisión de Vista Hermosa en Venezuela, una cárcel en la que el Estado ha perdido todo el control y los reclusos la han tomado hacinados en condiciones infrahumanas, indignas y carentes de todo lo básico por aquello que entendemos como "humanamente digno".


























jueves, 22 de octubre de 2015

La jaula se ha vuelto pájaro


Fotografías tomadas por Ícaro







7 de agosto [de 1960]

Cuando era más chica, despertaba llorando y era feliz por la noche. Ahora es lo contrario. A las seis de la tarde —hora fatal para las solitarias— muero y remuero. Me transformo en una bestia encerrada, impotente en su enorme fuerza inútil. ¿Es esto la adultez?, pregunto. ¿Ser una persona grande es odiar la niebla y la oscuridad? La vida es demasiado larga, creo, siento. No es larga cuando hay muchas cosas que hacer. Pero cuando no se hace nada o se espera todo, que es lo mismo, entonces la vida es larga. Pero yo me veo forzada a pensar en la vida. Desde hace muchos años, desde que me di cuenta que sufría demasiado tuve que pensar en mi vida. Y entonces pensé en mi vida:

-Tienes que salir de esta situación.


-Debes salir. Tienes que usar de tu ternura. No puedes dejarla sepultada en tu espera.

-No sé cómo.

-Tú crees que estás sufriendo para algo, para alguien. Aún no sabes que no hay a quién demostrar que se sufre.

-Pero yo debo sufrir. Es como si debiera vengarme.

-Tienes que salir. Ve a un museo, ve a pasear, usa tus ojos, no los guardes, ya es hora de que los uses.

-Quiero que me cosan los párpados, así sabré que no veo no porque no quiero sino porque no puedo.
-Tengo miedo de salir.

-Todos tienen miedo.







-Pero yo más, porque nunca he salido y los otros ya han salido y tengo que hacer un esfuerzo muy duro cuando estoy con alguien para fingir que yo también he salido. Y no es verdad. Jamás he visto nada ni ido a ninguna parte.

-Tienes que salir y ver a la gente.

-Tengo miedo de la gente. Siento que engaño a la gente. Que la engaña mi cara, mi voz, mi cuerpo. Es un esfuerzo muy duro hablar: como si yo también tuviera una vida propia, como si también a mí me pasaran cosas, es un esfuerzo muy duro ocultar mi sorpresa por estar afuera, hablando.

-Tienes que salir.

-Sí. Voy a salir. Quiero vivir como todos.

-No. No es verdad.

-Sí. No es verdad. No quiero vivir como todos. No puedo creer que yo también entraré en la vida de ellos y yo también haré lo que hacen ellos.

-Te crees distinta.

-Es verdad. No puedo creer que mi vida será como la de ellos. No sé nada, lo ignoro todo, pero no puedo creer que lo que hacen ellos es la vida. Mi vida no será como la de ellos.

-Si no sales tu vida no será nunca nada. Será como ahora. Una espera vacía.

-No sé adónde ir. Todo es provisorio. La gente es provisoria. Son seres que están en tanto no aparezcan los otros, los verdaderos.

-Quieres decir los que no existen, los que habitan tu delirio.

-No puedo ser amiga de la gente, la gente no es mágica, no tiene halo, es como la necesidad de comer y de orinar y de bañarse. Yo quiero que la gente sea del color de mis sueños. Quiero que la gente sea mágica.

-Tienes que salir y ver a la gente.

-Pero tienen mal gusto, como un remedio para la tos. La vida de ellos tiene mal gusto, hay que vivirla con los dientes apretados, pensando en otra cosa, entreteniéndose con otras cosas, porque de lo contrario es insoportable.

-Tienes que vivir como ellos.

-Lo haré. Pero su vida gotea como una canilla rota, da ganas de llorar, como cuando se contempla un reloj viejo y enorme en una sala desierta. Los minutos se suceden como el llanto de un gato. Si es preciso vivir como ellos viviré, pero siento que renuncio a todo.

-Lo que llamas todo es tu espera vacía, tu nada. Ellos tienen poco, pero tienen algo. Tú también debes entrar en la vida de ellos y tratar de conseguir también tú un poco de algo, algo de algo.

-Lo haré. Pero sólo con la voluntad. Nunca con mis deseos.



Entrada del diario de Alejandra Pizarnik, tomada del blog Amor Líquido y que descubrí en el maravilloso alejandrapizarnik.blogspot.com.es 







viernes, 9 de octubre de 2015

Gloriosa: Pereza de cuerpos

Ícaro, Madrid




Y ahí, en medio de la mentira y de la verdad, estaba yo, ingenuo, crédulo e incauto; pensando que la palabra es el espejo del pensamiento; que el gesto, un signo de puntuación. Sí, ahí estaba. Las formas de la vida corrían más que mi razón y necesitaba horas para darme cuenta de lo que se escondía tras ellas. Fue entonces cuando descubrí esa otra lengua sin palabras, signos de puntuación ni cortinas, esa lengua como la muerte bajo la que nada se puede ocultar ni los cuerpos, las osamentas ni el alma: el sexo.


Milano, Julio '15






De espaldas.

Como naces a la fertilidad.


Nua.


Siempre de espaldas.


Mientras deshago de cojines las manos, el papel entelado de la alcoba hexagonal da paso a la rendición. Monsieur bidet acude a la rutina, a la vieja costumbre de lloverte bocarriba.


Es la más sabrosa de las liturgias.


El sinfonier se unce en cera, desempolva aquellas pequeñas cajitas de plástico que miman los mejores secretos guardados. Depende qué noche suena áquel, depende cuál el "repeat all". Algunas se entremezclan y siempre nos vencen al sueño. Al profundo.


La lámpara de sal ubica a las formas dulces, a las gónadas en pie de guerra. A la ámbar piedra de tu voluptuosidad, un sinfín de curvas apretadas, de arrozales. Un faro erizado sobre el crepúsculo de la marea pegajosa. El barro. Un desenredo. Un infierno paradisíaco donde la extenuación colma al dos, en sólo uno.


Esa espera. A veces larga, otras efímera, me permite adivinar por los sonidos tras el pestillo que las lentejas sabrán caldosas, a fuego lento... o serán más líquidas, mas livianas.


Disfrutamos haciéndolas.


Nuestra liturgia. Una vez tú, otra yo. Otras los dos.


Comino.


Y el juego del cortejo es el adobe infame que persuade al instinto.


Comino y de espaldas.


El pestillo derrota.


Las velas lloran luz.


"Nocturne" explota.


La alfombra tijeretea la sombra de mis talones.


Y a veces sin tan siquiera chupar de la sal de la lámpara que silba...

...tus uñas toquetean mi punto flaco.


La debilidad de la virginidad.


Y aunque esa cantinela ronronee, la evidencia se enclaustra.


Los relojes se derriten.


De espaldas.


Siempre de espaldas.


Con el pulgar bebiendo.


Y la cabellera peinada de sienes y yemas.


Busco el precipicio.


Y centras la orquesta.


Abres las puertas, los labiox, las sombras y la pulpa de melocotón.


El tercer derrama. El tercer, aflora.


Las lentejas tiernas, tan tiernas como los besos de ajo y los labios de trancebolla.


De espaldas.


Y el festín.

 
El de los monos.


El primario.


El puro.


Siempre de espaldas.


Espadas en todo lo alto.


Y siempre, siempre, siempre.


Lo mejor está por llegar.


Porque de espaldas al infinito, al más allá, a la pureza....


...entre la sábana y tu espalda.


El corazón nos aguarda para fundir lo que las palabras por inventar no puden disimular, ni evitar.


Los cojines, desterrados.


Las sábanas, jirones.


La lámpara, desencantada.


El cuadro, invisible.


La vela, apagada.


La música, silenciada.


Las lentejas, maravillosas.


Sólo de espaldas el amor, la pasión, el instinto y la pureza adivinan que se cuece de frente.


Y te juro que jamás me comí, adoré, amé y saboreé unas lentejas como las que de espaldas tus manos maceran, crean y enraizan.


¿Será el comino?


¿O el más maravilloso de los caos?


De espaldas.


La cuchara, a nuestros pies. 




Londres, invierno '13.







                                                                                                                                                                                    








A mi me encantaría mirarte...

pero... no te encuentro 

es el gran pecado de esta casa... demasiados pasillos. Tantas corrientes.

¿ En qué habitación dejaste tus fotos?

Las nuestras, empolvadas entre alcanfor y luces difuminadas. Borrosas.

El otro gran pecado es la comida. 

Cocinar me relaja y evade. Y la creatividad de las reducciones me enseñó a caminar
con los dedos al hambre. 

Da miedo pensar lo poco que conocemos a los que conocemos. 


El silencio es la virtud de los locos.
 
Atarlo... amordazarlo... encerrarlo por que ardo dentro de mí. No estoy cuerdo, estoy loco...no creáis lo que os cuento... no es mentira... tampoco, verdad... pura subjetividad.

Gloriosa pereza de cuerpos... aquí la tengo al fin... parece mentira, es tan bella. 


Versailles, Pariprimavera '14 (Retoque primavera '15).






                                             




Ícaro, Milano






Ícaro, Aiguamúrcia




martes, 8 de septiembre de 2015

El secreto de sus ojos, cerrados


Aquellosquesperan.org (Obra Social La Caixa, Caixa Forum Set.'15) Montaje y fotografía Ícaro



Ícaro




Fotografía Ícaro




Ando oscuro, como el pan que se da con la boca y se hace con los pies.

Estoy algo sucio, prendado de fango y recién lavado. Sólo con agua. Como la leche agria que corta las venas de los cabellos y se cuela por el deliquio de entre las uñas, la que no deja de escocer por donde atraviesa, resbala y funde frutas rojas, frutos azules.

Tumbado como un perro vagamundo que trota en círculos alrededor de ninguna parte, intentando reencontrar el rastro donde la inspiración te vuelve a cortar las malas costumbres, te convulsiona y te precipita....sin alas, ni red; sin tumba, ni excusa. Sin cuna, ni nuncas.

Luego ando, y muero al paso. Maldita la gracia. Gracias.

Llevo días en el trance de ese charco mugriento y reluciente, donde se reboza la sarna y el silencio adiestra, percute, reta. Y a gusto, adrede, a muerte inspiracional huelo... puerco y jumento, castrado y plegado. Como áquel libro que cría polvo y muerde al lomo. Tomo, peso y leso. Y ando, luego muero. Y muerto, me nazco.

Renazco.

Montañas de garabatos y un túnel en el tiempo. Sin puentes. No exento de lastre. Las nubes empiezan a colgarse, el cielo a estrangularme, la redada del laberinto me sugiere, pero nada me incita...... o casi, para ser ecuánimes, casi nada. Para y por ser justo, ya no prejuzgo; para ser justos.....hace unos días, me confesé en esa capilla, ardiente. Y que huyan, y que migren; los designios son ingratos como aquellos gatos que al can lo engatusan para apolillar sus uñas romas, cazadoras y cazadas. Fauna de calles, y el domador....cualquier esquinero malnacido. Sine die.

Me río.....quien quiera peces que se moje el culo. Me descojono, quien quiera mojárselo que escape del acuario urbano. Del imaginario, de lo virtual. Cuarzo y hambruna. Y que guarde silencio quien cría piedras y escupe a su cieo.

Frutas. Rojas. Azules.

Manzanas podridas. Con gusanas y lombrices, entre avispas y peras. Almíbar. Que los gusanos y el lombriz, el aviespero y el peral se pintan como la mona, de seda, de azul.

Frutas rojas, prohibidas. Recién lavadas, recién lloradas, recién llovidas.... nacidas. Pero rojas, rosadas, amelocotonadas, aterciopeladas, crujientes, carnales. Rojiazul. Todo en regla. Como la vírgen, como la norma que delimita y desgaja a la cromática y camaleónica ponzoña que crucifica las artes del espíritu arrepentidamente pusilánime, dueño de una obsesión, que se moldea y transgrede al antojo y el capricho de quien justifica un fin..... que se hace camino al volar. Y al volar, la vista atrás se despeina, se entreceja, se amilana y acobarda. Manda guasa, las gasas....del Cavall Fort y de Norman Foster. Los diseños, son naturales abalorios.......y ellas, son dueñas de la naturalidad, de la ternura, del desboque.

El juego de la capilla, era ladino.

Al principio, una mosca.

Una luciérnaga, una pulga prodigiosa.

Ellas son fosforescentes, porque se alumbran cuando se nacieron, cuando se descubrieron, cuando amándose se iluminaron todos sus ojos ocultos. Dos.

Una, recién desvirgada, porque en cuanto su cuerpo se bautizó las cerezas, las fresas, las guindas, los nísperos y las guirnaldas se cubrieron de la gloria de un tul tan escondido como compulsivo allende donde lo encubierto procura y corteja, seduce y erupta.

La otra sacerdotisa, por como tras su aurea de aparente fragilidad, bisoñez e inhibición se despluma el gran pavo real de su arte, y mientras algunos pintaban bastos, ella le otorgó al gran perro verde de una sesión de cuevas secretas, de jardines colgantes, de formas dilatadas y juguetes mayúsculos.


Ellas poseen un reto, flagante, decisivo. Se han nacido y descubierto y la mala es buena, y la buena ahora tan mala como la que se escondía tras aquellos ojazos de traiciones primorosas.

Una danza de espejos.









Unas cortinas corridas, muy bien corridas. Sin grilletes y desposadas.

El desorden me asalta y me fascina, el caos me implora y que lo enculen las normas, las reglas y la vírgen ciega. O me.

La capilla, ardiente se escapa a aquellos que creen que los bulos corren, que los murmullos crean doctrina, que la inercia....disecciona y con su herradura: marca, muesquea y enjutos ceban.

Pécoras, pécoras........ divinas pécoras.

El juego del jugo es rojo. El zumo, zurrapas...melaza....aprendizazul.

Y una, la buenamala, crece; y la otra, la malabuena, se doctora.

¿Estás enfermo, enferma del alma...?, pues que te emperre, que te emperren....que te dancen y crucifiquen.

No creas que marcar un número es el antídoto. Nah. Nt, nt.

El olvido es a ceros.

El secreto, el oculto....es el guión donde ellas entran en juego.

.....Ando tan encontrado, como aquel niño angustiado en una fiesta de gigantes. Me quiero perder entre faldas y vuelos, entre nalgas pétreas y estampidas aladinas. D´nde la bruja de los Xiquets me llueva y no deje de preñarme de sus gotas. Viscosas. Con la mirada. Fundirme. Al molde. Al lento, fuego.

Ando con la capilla, ardiente, a cuestas como la coraza de una nueva tortuga voladora que se sacia de agua maternal. De leche materna, nodriza de aquella enquistada sinrazón.

Existen sensaciones imperturbables. Y con ellas, tras aquellas cortinas, con mucha fruta roja, recién llovida, llorada....recién nacida redescubrí áquel momentum donde la virginidad pide silencio. Y el azul de su mirada se clavó en mi cerviz.

Casi sin palabras, sólo con sonidos se perciben los verdaderos placeres escondidamente honestos, puros.

Tras la última cena y bajo la banqueta, plegado y bien doblado, entre las dos dejé un trozo de papel sucio, arrugado, perfumado.....cuatro letras:

El juego no es para quien de vosotras, lo quiera. Sólo para quien de vosotras, verdaderamente le encuentre sentido.

Por dentro el hueso.......se chupa, se lame y nunca se deja de desear. Se protege, se mima, se llueve, se poda y se apoda....

Jamás.

Y ella se dejaba contemplar.

Admirar.

El secreto de sus ojos, cerrados.



Ícaro



martes, 25 de agosto de 2015

In Situ




Ícaro




Sailors fighting in the dance hall
Oh man! Look at those cavemen go
It's the freakiest show





*Todas las fotografías son tomadas por Ícaro, excepto una.



*
Tanto soñó con el sol, tanto... que olvido los árboles.



Tanto soñó con la luna, tanto... que olvido las sombras.



Tanto soñó con las nubes, tanto... que olvido el cielo.



Tanto soñó con la luz, tanto... que olvido el azul.



Tanto soñó con el tiempo, que olvido la arena.



Tanto soñó con la veleta, que olvido el barro.



Tanto soñó con la tez, que olvido el hueso.


Tanto soño con el vil, que olvido la lid.


Tanto monta olvido.



Olvido tanto, que el reloj se desmorona.



Tanto olvido, tanto... que soñó con despertar y un tul siguió roncando.



Tanto tiempo, tanto... que soñó despierta.



Tanto quid, tanto... que soñó sin alba, ni almohada.



Tanto quo, tanto... que soñó de espaldas.



Tanto tiempo, tanto... que despertó bocabajo.



Tanto mecer, tanto... que se meció al brillo, la humildad y la sien.



Tanto mesar, tanto... que se torció la hebra, la hiedra y el laurel.



Tanto esperar, tanto... que se cansó la sonrisa y cayeron, gachas, rendidas las pestañas.



Tanto darse la mano, tanto... que los dedos fueron tomados por las huestes.



Tanto doblar la mano, tanto... que se mesa con el peine de púas férreas.



Tanto dormir despiertos... tanto, que despertamos solos.



Allá, dónde los sueños mueren la vida.



Tanto, que nada es todo.





los nueve primeros "olvido" originalmente eran "olvidó"
 al gusto. La rescato del baúl del olvido. Tiene gracia.
A vuelapluma este par de años han sido dos décadas.
Y un nuevo mundo. Hermoso donde los haya. 
Puro, luchador, corajudo y honesto. Gracias a tu mirada, a tus manos que me ven y sienten tal cual.
La humildad, maravillosa dama.




 
  














Belén B.







                                             



Aquella vieja bicicleta en el desierto de la sonrisa siempre llega donde los pies vuelan y las manos no deberían saber, tan solo a ciegas. Conocer, crecer tras la siguiente pedalada.

Aquella vieja sonrisa, es hoy, ahora.... un tanto quiero, tanto debo, tanto puedo.

Gracias de corazón, es tuyo.

Mis latidos....

martes, 11 de agosto de 2015

Santes Creus: comfortably numb


Ícaro


 

 
Ícaro





Ícaro

Ícaro

Ícaro



Ícaro

Ícaro

Ícaro



Ícaro

Ícaro

Ícaro

Ícaro

Ícaro





Ícaro





Ícaro

Ícaro






Ícaro

Ícaro

Ícaro

Ícaro

Ícaro

Ícaro

Ícaro








Ícaro

Ícaro

Ícaro

Ícaro

Ícaro


Ícaro

Ícaro

Ícaro

Ícaro


Ícaro

Ícaro