Los cuatro puntos cardinales son tres: el Norte y el Sur.

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martes, 9 de julio de 2024

' Escribidos imperfectos ', el sueño labrado ya es una realidad

Ha sido un año y medio impresionante, una auténtica aventura emocional, sensitiva, por fin el libro ha visto la luz y ya está al alcance de todos en cualquier rincón del mundo. Muchísimas gracias al equipo de Exlibric, Antonio, Mª José, los Carlos, Raquel por vuestros consejos y apoyo, descubrir este mundo de la literatura, sus revocecos y el apasionante deseo por macerar sensaciones y emociones que somos capaces de compartir y evocar. 'Escribidos imperfectos ' es una ventana a un universo donde la belleza y la tragedia, lo cotidiano y lo extraordinario, lo eterno y lo efímero coexisten en perfecta armonía, invitándonos a reflexionar sobre las imperfecciones que nos hacen humanos y a celebrar la riqueza y variedad de nuestras experencias (Reseña ExLibric) Deseo que os guste y lo disfrutéis. Con cariño, Jose

viernes, 10 de febrero de 2023

Ovunque: il tramonto


Si miras al cielo y contemplas ... podrás valorar los pequeños milagros que la madre de todos nos ofrece silenciosamente.

En invierno, los días calurosos, en ésta zona existen pequeños milagros cotidianamente, y ayer fue un espectáculo en diez minutos del naranja al violeta.

El cielo y el azul se pintaron un tango.


Photography: Ícaro©

[ 15.I.2o23, 17:37 p.m. Tramonto ]


📌 Chiesa Santa Lucia. Posada. On the road.




Posada, Sardegna, Italia January 2023 Photography: Ícaro©





 

martes, 19 de octubre de 2021

Vendimia

[ Autofoto. Septiembre 2o21. Ícaro© ]


Aquello que miramos, admiramos  y no podemos ver, ni rozar, es... simplicidad. Y así, sin casi percibirlo has creado barro, eres él. Cuartea. Elabora. Fragua. Bruñe. Construye. Lustra. Moldea. Alfarea. Me tienes en tus manos y me lees, lo mismo que a un libro bocabajo. Te tienes... te lees, bocarriba. Sabes lo que yo ignoro, y me dices las cosas que no me digo. Te sabes, te dices...

...Lo simple sólo es barro en tus manos, la vida es arcilla húmeda, en movimiento. Hay quién la hilvana y honra, hay quién la deja secar como cuando el barro, entre las uñas, escapa a las yemas de batirse en ristre.


Ícaro©






lunes, 13 de agosto de 2018

Desde Roma con Amor


Insieme. Sempre



Foro Troiano. Roma, Italia
Hoy, sobre mediodía. Ícaro©






La belleza solo se encuentra tras el trabajo, la lucha y la constancia. En ella nace su majestuosidad y en si misma se alcanza su mayor logro: la invisibilidad que la eterniza.

La belleza es el acto más puro de un reflejo humilde... no se deja ver, ni deslumbrar; ni se pavonea o jacta. No se encasilla, ni cuantifica. La confunden casi todos con la simetría, las formas, los cánones o la histriónica exclamación.

Es coja, manca, ciega, desmembrada, destartalada y casi contranatura, inviolable.

La belleza, la jodida y béndita belleza es un estado de ánimo que emerge de la satisfacción de la mano de los pasos y de las manos, siempre, de un gran paso.

Casi nadie la ve, porque ella ni se deja, ni se muestra. Sólo se siente en el más recóndito rincón del cielo íntimo e ingobernable de cada uno de nosotros.

Ícaro©












domingo, 24 de diciembre de 2017

Arda el cielo, ardo yo

Existe entre nosotros algo mejor que un amor: una complicidad y de ella brota la nueva vieja canción... la que por inventar nace en tu memoria... te recuerdo, te lato, te transpiro y eres.

Me recuerdas, me lates, me transpiras y te soy.

Un lazo hermoso.



Fotografía: Ícaro© 




De la lascivia a la nube hay un instante. Ínfimo.

Del fulgor y el rubor, al dexeo. Una minúscula brizna.

De tus pechos de leche rebosante, la cánula del mentón.

Tras cada sorbo, dai. Tras cada lametón, dai.

De un fragmento de cinema paradiso al díscolo perturbar de una ducha escocesa endemoniadamente turgente y tórrida.

De una reyerta entre la testa y el cor, nace la miel humana.

¿Y el panal.... ?

¿ Dónde sacia la miel la puñetera querencia ?


Ícaro© 





martes, 9 de mayo de 2017

Entre la falda . . .

Fotografía: Piera Rosa



Entre la falda


y tus ingles, nazco.


Si fuera viento lamería tu cabellera,


como soy duende, me deshago en tu vientre.


Entre la falda y tus muslos, muero.


Si tuviera tesón aguardaría al caer de la noche,


impaciente leche que empapa de vida


el vaso de cuatro labios.


Entre la falda y los vértices,


entre ellos y los pliegues, bajo cremalleras y frenesí,


se abre en canal, carnal guadaña, clavada.


Grabada.


Consecuente.


Llega mayo y antes del cuarenta nos arrancaremos el sayo.




Ícaro©








lunes, 13 de marzo de 2017

Alien divino

Dedicada a marzo, mi padre


Fotografía: Ícaro. Navidades '16. Musée Rodin. Paris, France.



La gente continúa 
luchando en la vida, 
la gente se viste 
mas por dentro envolvemos 
el alma en un traje a medida. 

La gente persiste 
en tener alegría, 
la gente asegura 
que mañana será 
finalmente su gran día. 

No perdemos la manía 
de tener esperanza. 

Que el dios de nuestra infancia 
nos venga a enseñar 
otro lugar más allá. 

No da para más, 
no da para más, 
que aparezca un alien divino 
y nos haga soñar.

Germán Coppini©




domingo, 12 de febrero de 2017

A partir de mañana, 13 febrero

Fotografía: Piera Rosa





El barro en nuestras manos


Hay cambios, cruces, ensenadas y vericuetos.

Hay tempos, lagartijas, malasmadres y muros.

Hay sombras, balcones carnales y pinzas que pellizcan.

Haberlas, háylas.

A partir de mañana y hasta el 31 de diciembre de éste año inicio un proceso laboral, vital, humano, denso y profuso que me absorberá y hará volar en el tiempo. Será apasionante, esponja y procaz.

Inefable mosaico creativo y de compleja digestión. Los días, dicen, alardean del veinticuatro. Y sobre todo tienen ese don. La intensidad. Como las semanas el siete. Y el año, al doce.

Seguiré aquí.

¡ Cómo no !

¿ Cómo iba a volar de la piedra rosa más carnal, hermosa y arrebatadora ?

¿ Cómo iba a olvidar a un lugar dónde la paz es un perfume ?

¿ Cómo...? Ni yo podría explicármelo. Ni siquiera atisbarlo.

A partir de mañana perdonarme si visito vuestros rincones menos, si paseo menos por vuestras miradas o si mis palabras son más parcas, escuetas o tardías.

Sólo, sirvan éstas líneas, para agradeceros vuestro amor y cariño. Vuestra lealtad e integridad, vuestro compromiso y creatividad.

He conocido seres humanos ESPECTACULARES desde este pequeño rincón de los cinco contintentes, de cualquier estrato social, ideología, profesión o condición. Seres excepcionales. Seres incluso que me habéis inspirado, acompañado, enamorado o inquietado.

Nunca me iré, ni nunca os iréis.

Jamás.

Siempre sois esa buena sombra que cobija la luz.

Os quiero.


Ícaro©








sábado, 31 de diciembre de 2016

Cenerentola



Fotografía, Ícaro





Se postró de espaldas, con el rostro frente al mío.

Me dió su nuca.

Le dí mi aire... íncreiblemente hermosa, inalterable, atemporal.... permitió que mis palmas recorrieran todo el volcán de su belleza dormida. Perfilamos con el roce, sin apretar, sin anudar... recorriendo cada mapa invisible que nacía entre el jadeo de un suspiro y el gemido del silencio. Cada recoveco que presumía de adormilado, cada poro que manaba en fuente de vida. Cada lazo que crece de la complicidad.

Se dió la vuelta, al trasluz. Entre la gasa de aquella cortina blanca y el aire que perfumaba la corriente... el pestillo baldado. Vencido. Todo se inquietaba.

Me dió sin el derroche de lo recíproco, a destajo.. entre sus latidos y los míos. Sin música predispuesta, con el sonido nervioso y crepuscular de todo aquello que brota sin caducidad ni opacidad... el felpudo que sólo recibe a quien quiere y los pasos que se acercan por deseo, no por costumbre...

Le dí mi sorpresa, ajeno a que aún, sin esperar nada a cambio... se encuentra lo más insospechado del olvido.. descubrir la cercanía en la invisibilidad, la transparencia en las costuras. Aquella filigrana que como un tirabuzón alegre despierta cuando percibes que lo profuso era padre eterno. Y que ahora, viudo de penas, despierta al conocimiento, a ambos. A un descubrimiento sin velas.. de cera que se derrite al roce.

Me abrió sus muslos. Durmió su sangre. Y convulsa, se dejó zarandear como cuando una pared desnuda troquela la carne trémula, caliente, azarosa que la azuza hasta el deliquio. Y allí en aquella alcoba donde Dorothy Parker hubiera musitado viejas palabras que nacen de lo que nunca se escapa de la jaula lunar...

Cenerentola, me atiborro de acordes táctiles, de sonidos imperceptibles, de besos robados, de formas opulentas y desde su fondo voluptuoso...me volvió a entreabrir, a abrir sus muslos, sus ingles, sus labios.... como una ostra fresca hambrienta de gotas de limón anegando sus deseos...de gotas de leche cuajando su excitado nerviosismo...

Fermentaba su rubor.

Lechosa y emocionada. Aquella lluvia de Nuraghe era blanquecina... hija de Mador y dueña del Sudor. No esperaba más, ni deseaba menos.

Que cayera resbalando, sin detenerse, que sembrara sin fruto... sólo el seseo, el dulce seseo de dejarse resbalar hasta donde las manos resisten...

Y allí, recién llegados al nuevo mundo empezamos a pintar con los labios lo que los dedos recorrían, donde las frías noches de invierno son hijas de la Inspiración, Cenerentola se acalló para dar rienda suelta a lo abstracto y racional de Ida, a los matices de Arcimboldo. Turbábamos en ese punto donde uno sabe, siente, percibe que aquello deja ser casi humano y se convierte en mágico, en único, en tan especial que atormentará después....cuando el recuerdo subyuga a la espera. Rememorar, como cuando la cáscara de una nuez navega en el océano del paladar.

El vinilo crujía y los adoquines de Sassari a lo lejos cruzaban charcos, como si Modigliani bajara sus pestañas para toparse con el iris de Hebuterne... Cenerentola, sin grandilocuencias, sin jabones ni perfumes... al natural colmaba, rebosaba y deslumbraba las pocas luces que de madrugada nadie ve... Indemne a las horas altas de tacones descalzos. Era, es turbadora.

Y así, mientras los silencios despertaban a la duermevela, descolgó dos viejos cuadros, se sentó sobre unos libros y con una sábana arropó su hermoso cuerpo cual fular de nubes sin hijas...agazapando lo que se entreve al trasluz de lo rotundo.

....se apoyó sobre los dedos de sus pies...y sus gemelos tensos, blancos.. invitaban a ser vistos desde la copa de sus hojas... a ser el viento que los mueve, remueve... a ser lluvia nacarada e inventar el río de la vida... A nacer un nuevo gozo, una nueva forma. Una cuna sagrada de emociones y sentimientos.

Se soltó el pelo.

Su corto pelo castaño... se recostó sobre un baúl y reclinó su nuca sobre aquel ventanal, levantó su mano y con su mirada encontró lo que la mía buscaba.

Me preguntó:

- ¿Qué hacemos con los cuadros...?

Aquí no pegan.

Y les dimos la vuelta.

Cara a la pared.

Castigados y sin garbanzos bajo las rodillas.

Comulgamos a la adivinanza del acertijo más ancestral.

Y comprendimos que cada mirada entiende lo que desea encontrar....sin ser vista.

...sin preguntas, no hacia falta respuestas.

Cenerentola... empezó a jugar con sus dedos, con sus sienes y el laberinto de sus primeras canas, su mechón rubio, a jugar sin cepillo...ni cuerdas. A mesar lo que sin pedir se desliza, a contemplar lo que no tiene cuerpo, ni tiempos. A señalar donde se escapa la razón...

Y allí, la miel cubrió de su peculiar ritmo lo que pocos conocen.

Cuando hace frío... gotea densa... casi tortuga voladora... para tocar la blanca espera; cuando hace tanta calor... se evapora para enroscarse y mezclarse con el agua corporal de los sentidos, de los deseos. Pero perdura. Siempre perdura.

La miel es el más sabroso de los mejunjes.

Cuentan que nace del laborioso panal.... pero no saben, que nace de donde menos lo esperas.

Del ancestral lugar donde todos nacimos.

Cenerentola, imperturbable, radiante... se untó las yemas y me dió de comer.

Teníamos hambre, tanta que la sed se olvidó de nacer.


Ícaro©






viernes, 4 de noviembre de 2016

5 millones de razones: Vosotros

Fotografía: Piera Rosa

La gratitud.

Nueve meses, más de cinco millones de visitas, más de dos mil seguidores.

Jamás ni en mis sueños más húmedos y turgentes pude imaginarlo.

Gracias, gracias y regracias.

Sois increíbles, leales, honestos y divertidos. Reales, humanos, espléndidos. Vitales, alegres, íntegros.

Aparecistéis como por arte de magia.

Y sois vida. Vida pura.

Gracias a todos, a los Cinco Continentes, a cientos de países y culturas. Gracias a vuestra ternura y amor.

Seguiré caminando.

Proseguiremos.







Tu alma es el paraíso encontrado del qué jamás ningún ser podrá expulsarme.


Y, tu cuerpo el párnaso donde nacerá mi cuarto mandamiento.

O mi cuarta gota de sangre.

El latido es un viajero endemoniadamente sagaz, vira por el cabo de la Isla de la Muerte hasta la pequeña iglesia de la Santa Victoria.

Y en aquella pequeña plaza, sobre un banco de piedra, Galiei y Verdi, juegan una timba de cartas.

Galileo arrastra y el órdago de Giuseppe le desquicia.

Se acrecentan bajo las sombras y el resol los juegos malabares.

Uno crea la ópera de la física y el otro....:

Eppur si muove.

Ícaro©





jueves, 21 de enero de 2016

Cronológí(C)a I

A la madera, hay que mimarla, susurrarle y acariciarla. No deja de ser veta de nuestras miradas y dueña de nuestros fuegos....





Ícaro





(2007) Verano. Apuntes de alguna noche (y de alguna alba rota o panadera) mientras el pan se hacía al compás del ebanista herrero... o del sereno despierto.

Algún matiz en la acuarela (el paso del tiempo es imparablemente hermoso). Retazos. Cuarteados. Silogismos. Metáforas. Dolores y alegrías. Crecimiento y aprendizaje.

Pasar por ahí, para llegar aquí.

Se mereció y ahora, lo agradezco.






I.

La humildad es el traje más elegante y tú, desnuda, no eres sólo elegante sino el centro de mi vergüenza, el horno de la más cálida, viscosa y embarrada realidad.

El espejo es ponderado. Justo. Ni más, ni menos.

Honesto.




II.

Los niños corretean disfrazados de inocencia. La fiesta está en la calle. En el rompeolas. Me gusta tu voz....es tierna, serena, sensual, caliente...... El rictus de un rayo compartiendo un trueno..... será que la magia se acerca invisible. O el embrujo del amor del panadero se fragua.


Faltan casi dos horas. Y la fiesta por los adentros perdura.

Imagino que ésta madrugada....la orilla será un césped de vírgenes deseos....

Huele a sal, a mistela.

Las circunstancias, no dejan de sorprender....me


Se dejaron tus ojos unos zapatos en el alfeizar.

Cuando haga la cama, seguiré lamiendo tus tobillos.

Maldita incercia. Maldito despertador













III.



Ésta madrugada de valientes corazones, no sé si el mío atinará al descubrir tú tez blanca cuarteada por los labios del tópico.

Secuaz misericordia cuando el trabalenguas se queda mudo.

Los zapatos huelen a camelias tristes. Pero un brillo tonto me tiene hoy el iris vidrioso....

Mañana seré yo.

No dejes de regar las plantas de plástico. Ni de mirar debajo del felpudo....las llaves ya veremos donde las guardamos.







IV.

Debo tener la pecera, entre los libros.

Pasa página, y el aleteo no pondrá remedio al inquisidor festival de trompetas y saxo.

Desde aquí, huelo a aquellas aletas de tiburón. Vuelta y vuelta.

Deliciosas.

Supongo que la llamada perdida, era un señuelo; pero es que a veces es más simple un pensamiento.

¿La llave? ahí está bien. De pie. Contra el espejo. La cerradura se abre por si sola....

El sábado ya nos reíremos, sin pulpa, ni bambalinas.





V.


Entre tus ojos y la sonrisa...no acabo de ver claro que destino es el correcto. Este fin de semana soy un koala prendado de mi sangre, disfrutando de su inocencia y alegría.... pero mi pensamiento, mi desaforo y mis letanías van entre las nubes de esos teutones conquistadores.

Sé que en Sao Paolo, huele a mandarinas. Y de la gula al vicio, sólo un bocado.

Cierro el libro por la página veintitrés. Y cambio de tercio, que hablando de cítricos he de preparar los zumos de naranja de la merienda.

Cuida tu valle, el verde y el oculto. Mi penitencia toca techo, pero para ello me entretendré en contar cuentos.

Buen vuelo.

Un simple reflejo.

En fin.






Ícaro




 
VI.


Aparcado el telegrama. 

Sigue siendo tan excitante.....recibir un papel perfumado en la fragancia de una lágrima que entre tus muslos, el caliz purificó.

De ostias consagradas y reblandecidas el velo desnuda tú omblgo nodrizo.

Me sigue fascinando que las paredes crezcan desde las nubes, que de la tierra sólo nacen barro, helechos y crisantemos.

El laurel oleoso, me parece justo. Ni una pizca más, ni una brizna menos.

La justa.

La fusta.

Para cuando despiertes y leas esto, las niñas de mis ojos.....rojigualdas.... y los niños del maíz practicando....papiroflexia.

Metáfora: Me duelen los huesos....todos. Menos los cartílagos.

Olías a Sant Michel, a Bretaña....preñada de bravura. Y me gusta, que el telegrama aún exista....mejor que un email de cuarzo sin cuerpo....impersonal.

Las persianas y el resquicio....como siempre.....así da gusto.

Todo en orden.

La faz, por hacer.







VII.


Una canción sonando vez tras vez. 

Rayó el tocadiscos de mi paticorta memoria. 

Ahora será cuando más se han de querer la alegría y la claridad.












VIII.

No quiero mentirte jamás, y aunque el precio sé que puede ser que los zapatos dejen las huellas en el aire. Nunca me lo perdonaría.

Te deseo y quiero; pero mi libertad ya no posee cadenas en el dolor propio. Y en el ajeno; ya me conoces mis genes traicionan incluso a mis dedos ahora que escribo mi propia canga.

Sé que me entiendes, porque de ese entendimiento nació...lo que sigue creciendo.

Me puedes reprochar casi todo, menos el barro.

En tú vientre, mis manos quietas.






IX.

 
Me odias con toda tú alma.

Y así me lo pagas....con lionesas entre la blonda.

Austera.

Lo de anoche-hace un ratito, fue lo justo.

Diente por...





X. 


Los hijos son fruto del amor eterno que el fugaz paso del tiempo los convierte en sangre de la posteridad. A mí el futuro me debe una.

Estas noches de eternidad chispeante, la fruta no ha dejado de ser crudeza en la búsqueda del nacimiento del fuego. Y a ti, la piedra.....te debe esa ofrenda que sólo las madres mecen en su halda.

No dejes de hurgar en el tronco. Sus anillos son el aro de esa espiral que siempre encuentra un resquicio entre los velones y el arco iris.

La llave maestra nadie la posee.

Nadie.







Ícaro