Amé en aquella mirada lo que había de sospecha. Y el miedo de las cosas tenía en aquel espejo la ilusión de disentir del futuro. Contacto: jrubaz@hotmail.com
Los cuatro puntos cardinales son tres: el Norte y el Sur.
Dedicadas a Aitor, con todo el amor de mi alma para tu gran sonrisa
Ana Rubio
Ana Rubio
Una sola será mi lucha Y mi triunfo; Encontrar la palabra escondida aquella vez de nuestro pacto secreto a pocos días de terminar la infancia. Debes recordar dónde la guardaste Debiste pronunciarla siquiera una vez... Ya la habría encontrado Pero tienes razón ese era el pacto. Mira cómo está mi casa, desarmada. Hoja por hoja mi casa, de pies a cabeza. Y mi huerto, forado permanente Y mis libros cómo mi huerto, Hojeado hasta el deshilache Sin dar con la palabra. Se termina la búsqueda y el tiempo. Vencida y condenada Por no hallar la palabra que escondiste. Stella Díaz Varín
No te preocupes Querido niño ávido Tendrás tu perro azul Te lo prometo Siempre que lo fabriquen. Además Te prometo un puro tiempo para lanzar anillos de por vida En la cercana sombra de los parques. Stella Díaz Varín
No habrá paz sin verdad, ni amor sin nobleza. Y ahí andamos, descalzos.... Caminando cada despertar que nos vuelve a nacer para abrazar la sonrisa del alma. La paz jamás será perfume, nosotros somos el aroma de todos aquellos que a nuestro alrededor perciben el sabor de la quietud, la fragancia de la armonía, la esencia de la vida. Que el azuluz se empape de vida, de sonrisas. La dicha, descalza. Siempre descalza.
"..con el viento soplando a través de su pelo de caramelo..."
Os escribo desde otra realidad, desde otro mundo... este barrio de Valencia, periférico, con cerca de siete mil habitantes, de mil doscientas viviendas sociales, destinadas a familias con escasos recursos económicos.. la pobreza, se palpa, se siente...
Un barrio completamente aislado, en el que se han concentrado de forma brutal: el paro, la exclusión, el chabolismo vertical, el absentismo escolar, la suciedad, la dejadez... junto a ello se agolpan: sueños, luchas, deseos de salir adelante, sonrisas...generando desde el Barrio iniciativas de promoción e integración social.
De este barrio llegué a JM Sant Andreu y a la Llar Claudina y aquí he regresado. En estos años he encontrado un barrio más degradado, olvidado... como en punto muerto.
Las familias apenas sobreviven: sin trabajo, sin ingresos..se mantienen recogiendo chatarra, el mundo de la droga, pidiendo, empleando que es comprar al por mayor y vender a mayor precio del que compraron.. pero de la pobreza no se sale.
Hay también signos de esperanza... Reencuentros inolvidables: como con Jony un chico que dejé con doce años y ahora ya es papá de dos preciosas niñas. Quiere colaborar en el Proyecto de Menores en el que él de pequeñito disfrutó: Camí Obert.
Aquí estamos, una pequeña comunidad, cuatro religiosas de JM deseando dar lo mejor que llevamos dentro: compartiendo y aprendiendo cada día en esta realidad. La de los más pequeños...
Nuestro deseo: acompañar a la manera de Jesús, como Claudina, a la gente con la que nos cruzamos nos vinculamos... la mayoría de etnia gitana y musulmana. Toda inmersa en el mundo de la exclusión. Todo un reto.
Acompañamos dos retos: Camí Obert. Para la infancia, unos cincuenta y siete chavales que obtienen refuerzo escolar y ludoteca. Y con Promujer, a veintidós mujeres. Acompañar a una... es acompañar a toda una familia. En muchas ocasiones son ellas quienes llevan la responsabilidad. Lo habitual es que el marido esté preso por robar o traficar para dar de comer a sus hijos.
¿Sabéis? más de 900 jóvenes ni estudian ni trabajan aquí. Las puertas se les cierran. El día a día es más difícil...
Os animo a valorar lo que sois, ser solidarios, luchadores, humanos... a menudo me pregunto. ¿Y yo qué puedo hacer? ¿Qué haría Jesús? ¿Qué haría Claudina, hoy?.... Y a mi que me enseña la gente con la que comparto la vida.... Ojalá os contagie con estas preguntas.
Un abarcante abrazo para cada un@... me encanta saber de vosotr@s. Os sigo de cerca...
Sucio, mal vestido En el camino de los perros mi alma encontró a mi corazón. Destrozado, pero vivo, sucio, mal vestido y lleno de amor. En el camino de los perros, allí donde no quiere ir nadie. Un camino que sólo recorren los poetas cuando ya no les queda nada por hacer. ¡Pero yo tenía tantas cosas que hacer todavía! Y sin embargo allí estaba: haciéndome matar por las hormigas rojas y también por las hormigas negras, recorriendo las aldeas vacías: el espanto que se elevaba hasta tocar las estrellas. Un chileno educado en México lo puede soportar todo, pensaba, pero no era verdad. Por las noches mi corazón lloraba. El río del ser, decían unos labios afiebrados que luego descubrí eran los míos, el río del ser, el río del ser, el éxtasis que se pliega en la ribera de estas aldeas abandonadas. Sumulistas y teólogos, adivinadores y salteadores de caminos emergieron como realidades acuáticas en medio de una realidad metálica. Sólo la fiebre y la poesía provocan visiones. Sólo el amor y la memoria. No estos caminos ni estas llanuras. No estos laberintos. Hasta que por fin mi alma encontró a mi corazón. Estaba enfermo, es cierto, pero estaba vivo. Roberto Bolaño