Los cuatro puntos cardinales son tres: el Norte y el Sur.

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martes, 28 de julio de 2015

Del silencio, la belleza. La invisible. Eterna.

Ícaro










* Todas las fotografías son originales tomadas por Ícaro.

Quién desee acercarse o recibir más información sobre el Cementerio Monumental de Milan que me remita email y le enviaré un book completísimo de esta maravilla humana, creada, mimada, repleta de respeto y orgullo para con la sangre de nuestra propia sangre. Uno de los lugares que en mi vida más me ha impactado. Por su silencio, por la energía y alegría, por la devoción y la sencillez de lo que en algunos casos y en apariencia destila parafernalia, pomposidad y en todos; en todos... orgullo y respeto por quienes nos dieron la vida.

Es admirable que incluso las clases trabajadoras y más humildes hicieran, hagan y harán un esfuerzo tanto en su imaginario, en su creatividad y economía para dejar un recuerdo imborrable y eterno de la belleza. De aquella belleza invisible que nos empapa de aquellos que aún sin estar, son.

El silencio, es amable, tierno e incluso feliz. 

La eternidad cada recuerdo cotidiano de lo que se mece cuando un pensamiento y la emoción nos lleva a donde nacimos.
































































































viernes, 11 de mayo de 2012

Cromos de cine XI

*En la entrada se incluye el film completo "Rebeca"





Me muestras el camino al agua pero no me dejas probarla.

Carros de fuego (1981)





¿ Cree qué los muertos nos observan ?

Rebeca (1940)









Recuerdos de futuro.

Relámpagos sobre agua (1980)






Leo Kessler, estadounidense de ascendencia alemana y de apellido sospechosamente judío, decide cerrar el círculo familiar volviendo a la que fuera patria de sus padres. Bajo la sugestiva voz de Max von Sydow se realiza un auténtico ejercicio de hipnosis por el cual el espectador es sumergido de golpe en la crueldad despiadada de la posguerra europea, concretamente en Alemania. Estamos ante un auténtico viaje psicoanalítico a través de la conciencia de Europa en el que, como digo, no sólo se embarca Leo Kessler, sino también el propio espectador, al cual se trata de retrotraer al pasado en un intento por mostrar lo que un día fuimos.

Europa (1981)






Tengo sed de ti y hambre de agua.

Delicatessen (1991)





domingo, 8 de abril de 2012