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lunes, 14 de diciembre de 2015

Vivian Maier: el traje más elegante es la humildad

                                                            
                                                                   A las impertinentes miradas que el espejo refleja







maier fractal
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Si la historia de esta mujer es real ―y todo parece indicar que lo es―, probablemente nos encontremos ante uno de los casos más extremos de obsesión por la aprehensión temporal y de soledad interior que haya dado la fotografía. Aunque nació en 1926, Vivian Maier sólo comenzó a existir en 2007. [Vivian Maier (1926-2009), cuyo trabajo hemos conocido a título póstumo, realizó cientos de miles de fotografías, algunos cortometrajes y registros de audio durante toda su vida, mientras trabajaba de niñera].

Cuando un joven aficionado a la historia, llamado John Maloof, compró una caja de fotografías antiguas en una de esas subastas vecinales a las que, a juzgar por lo que se ve en películas y series de televisión, los estadounidenses deben de ser muy aficionados. Según su propio relato, Maloof estaba buscando material con el que ilustrar un futuro libro acerca del Northwest Side de Chicago, donde se había mudado un par de años atrás. Pagó cerca de cuatrocientos dólares por la caja, pero en un primer vistazo consideró que su contenido no se ajustaba a lo que él necesitaba, así que las fotografías quedaron aparcadas hasta que el libro estuvo editado. Sólo después se detuvo a revisar con calma lo que había adquirido y descubrió un auténtico tesoro en forma de fotografías y negativos sin revelar. Desde entonces, su vida contó con dos pasiones nuevas: la fotografía a la vieja usanza y conocer a quién se escondía al otro lado de las instantáneas.





1954, New York, NY







Poco a poco, fue descubriendo a una mujer bastante excéntrica y tremendamente escurridiza. Al parecer, había trabajado como niñera residente para varias familias de Nueva York y Chicago, donde pasó la mayor parte de su vida. Seguir su pista se convirtió en un bendito infierno para Maloof, puesto que Vivian era aficionada a contar historias falsas acerca de su pasado y a no facilitar con frecuencia su verdadero nombre, un pequeño lujo que sólo pueden permitirse los ciudadanos de los países de carecen de documento nacional de identidad obligatorio. Vivian solía presentarse como francesa a las familias a las que servía ―supongo que lo hacía porque en el imaginario colectivo eso elevaba su caché de niñera al de institutriz―, pero lo cierto es que nació en Nueva York a principios del siglo XX; eso sí, hija de una francesa y de un austríaco, ambos judíos, que habían inmigrado a La Gran Manzana unos años antes. En algunas fuentes se afirma que pasó casi toda su niñez y juventud en Francia, pero no he encontrado datos concluyentes y no cabe duda de que únicamente poseía la nacionalidad estadounidense.



Undated, Canada

Todos los que convivieron con Vivian Maier afirman que nunca salía de casa sin alguna de sus cámaras Rolleiflex colgada del cuello; pero nadie recuerda haber visto jamás una foto realizada por ella ni habérselo solicitado en ninguna ocasión. Desde luego, ella tampoco se ponía demasiado pesada en enseñarlas: todo parece indicar que sólo fotografiaba para sí misma, que no concebía más público que su propio disfrute y que no se le pasaba por la cabeza la idea de la posteridad. No se le conocen amantes, ni siquiera amigos o amigas con los que se viera a menudo; pero tampoco se la define como una persona tímida o cohibida. Parece que los niños a los que cuidó la adoraban, y pasó largas temporadas en cada una de las casas en las que residió, por lo que se puede presumir que las familias a las que asistió estaban más que contentas con ella. Sus cientos de sorprendentes autorretratos revelan la personalidad de alguien humilde y bienintencionado, poseído por una curiosidad desbordante y por ese anhelo imposible de detener el tiempo que ha torturado a tantos creadores a lo largo de la historia. El examen de su legado material demostró que esos desesperados intentos por paralizar el transcurso de los días no sólo se manifestaban mediante la captación de imágenes estáticas, sino que Maier había grabado varias películas en Super-8 y fonografiado conversaciones con desconocidos que se encontraba por la calle, así como que se había dedicado a coleccionar miles de recortes de prensa cuidadosamente archivados en multitud de cuadernos, si bien todos ellos con el signo común de lo luctuoso: tan sólo guardaba obituarios y noticias sobre crímenes y sucesos escabrosos. Por las apariencias, alguien podría aventurar que se trataba de una marciana enviada para estudiar la naturaleza humana, de no ser porque su primer objeto de estudio era ella misma. En este sentido, llama muchísimo la atención que entre sus autorretratos no se encuentre ningún desnudo; aunque quizá sea pronto para aseverar ese extremo, dado que la mayor parte de su ingente trabajo permanece aún sin publicar. Y en rigor, y a pesar de contar con cerca de ciento cincuenta mil negativos, la obra conocida de Maier permanecerá incompleta para siempre, porque a menudo encuadraba sus fotos recortándolas una vez que las había revelado. De este modo, aunque se impriman todos los clichés, resultará imposible saber cómo las hubiese acabado su autora.




maier sorprendida

Algunos críticos han afirmado que su misteriosa historia resulta mucho más interesante que su obra, pero yo no estoy de acuerdo con ellos. En primer lugar, porque no creo que se pueda separar la una de la otra: el trabajo de cualquier artista lleva cuerpo y lleva alma, y sólo conociendo ambos pueden disfrutarse sus creaciones plenamente ―al fin y al cabo, su historia provocó su obra y su obra condicionó su historia―. En un plano más objetivo, creo que nos encontramos ante una auténtica maestra del robado; no tanto por su ortodoxia técnica, que ha sido criticada como algo deficiente en ocasiones, sino por poseer una puntería increíble para captar el momento justo donde el ser humano se muestra más humano, es decir: más extrañamente animal. Esos errores técnicos, que tampoco son frecuentes, se justifican fácilmente si tenemos en cuenta la dificultad de disimular los mamotretos con los que trabajaba ―en comparación con las miniaturas actualmente disponibles― y la urgencia de disparo que requería la plasmación de su idea; mientras que su habilidad para congelar el instante preciso sólo puede ser explicada por la posesión innata de una capacidad de observación y de una sensibilidad exacerbada combinada con una intuición prodigiosa: ¿cómo era capaz de saber lo que iba a ocurrir en los próximos segundos? Actualmente es posible disparar ráfagas amplias sin coste alguno, y así es cómo se consiguen la práctica totalidad de las fotografías impactantes; pero parece que los medios económicos con los que contaba Maier no le concedían ese lujo. Sin dejar de ser una mera aficionada, digamos que Maier obtenía con una caña de sedal y anzuelo lo que muchos profesionales actuales no logran ni con las redes de arrastre más tupidas.



Undated, New York, NY

En cualquier caso, su condición de aficionada se circunscribe al hecho de que jamás cobró ni pretendió cobrar por su trabajo. Nunca recibió ningún encargo ni lo persiguió; pero eso no quiere decir que su formación fuese estrictamente autodidacta: algunas fuentes refieren que, en su primera niñez, su madre y ella convivieron algún tiempo con una pionera de la fotografía surrealista llamada Jeanne J. Bertrand. He de confesar que jamás había escuchado su nombre, y la verdad es que resulta dificilísimo encontrar referencias acerca de esta mujer si no es, precisamente, en relación con Vivian Maier. La más aclaratoria me ha llegado gracias al trabajo de investigación realizado por claus01 para el blog artificial10. En su artículo incluye un enlace a una reproducción en “pdf” de una página del Boston Globe del 23 de agosto de 1902, donde se la describe como “la obrera que se ha convertido es uno de los más famosos fotógrafos de Connecticut”. (Éste es el enlace al referido blog, desde donde se puede acceder al facsímil: http://artificial10.wordpress.com/2011/03/20/pioneer-of-photography-jeanne-j-bertrand/)

1954, New York, NY

Muchas de sus fotografías desprenden también un finísimo sentido del humor y, en general, una pasión por la vida que contrasta con la imagen que parecen proyectar sus costumbres. Para la mayoría de los que han escrito sobre ella ha sido fácil definirla como una Mary Poppins que había cambiado el paraguas por una cámara de fotos, pero a mí me resulta una comparación de lo más superficial y desafortunada: la Poppins tenía amigos hasta dentro de las chimeneas, y esta mujer daba la impresión de ser una completa solitaria, por elección o por resignación. Lo que nunca sabremos es si, como a su colega de ficción, se le permitía sumergirse en mundos de fantasía con sólo dibujar un par de rayas de tiza en el suelo. Quizá eso explicaría muchas cosas.


1959, France


A través de estos enlaces, que yo sepa, se tiene acceso a la totalidad de las fotos realizadas por Vivian Maier que John Maloof ha tenido a bien compartir públicamente hasta el momento:
http://www.vivianmaier.com/
http://vivianmaier.blogspot.com.es/


maier espejo sonríe


(La búsqueda de John Maloof finalmente tuvo éxito: el 23 de abril de 2009, tras dos años siguiendo su pista, consiguió dar con el último domicilio de Vivian Maier. Desgraciadamente, Vivian había fallecido dos días antes a la edad estimada de ochenta y tres años.)




martes, 24 de noviembre de 2015

William Vandivert: "El quinto Magnum"



 Yola, Paris, Raqqa, Bamako....



Fotografías y obra: William "Bill" Vandivert


Aunque muchos libros de historia no le incluyan entre sus páginas, William “Bill” Vandivert (1912-1989) debería figurar con letras de oro, ya que junto a Henri Cartier-Bresson, Robert Capa, George Rodger y Dave “Chin” Seymour fundó la Agencia Magnum en 1947 (menos aún se acuerdan de Maria Eisner y Rita Vandivert, mujer de Bill Vandivert, que también formaron parte del proceso constitutivo de la cooperativa). Pero el hecho de que Vandivert sólo permaneciera un año en la agencia, y los más trascendentes compañeros con los que se rodeó, han provocado que su nombre se haya esfumado en algunos casos de los recuerdos de la agencia. Curiosamente, su mujer, Rita Vandivert, también fotógrafa, fue la primera presidenta. Y también, junto a él, dejó Magnum en 1948.

William  Vandivert estudió Química y Arte y empezó a hacer fotos en 1935 para el Herald Examiner de Chicago.

En 1938 se trasladó a Europa para trabajar como fotógrafo para la revista Life. Durante la segunda guerra mundial siguió trabajando en Europa, donde conoció a Robert Capa, que le transmitió su idea de crear una agencia de fotografía, que defendiera que los negativos y los derechos de las imágenes pertenecían a los fotógrafos y no a las empresas editoriales.

Desde 1938 hasta 1948, Bill Vandivert estuvo trabajando para la revista Life, principalmente cubriendo de forma intensa la Segunda Guerra Mundial y la posguerra. En este conflicto, Vandivert se significó por sus fotografías de los bombardeos de Londres, algunas de ellas en color, y también porque fue el primer fotógrafo que tuvo acceso al búnker donde se suicidó Hitler en 1945, a donde llegó junto a las tropas soviéticas. Unas fotografías curiosas, donde la iluminación del flash crea unas imágenes más propias de Weegee en la escena de un crimen.

Sin embargo, tanto él como su esposa dejaron la agencia un año después para permanecer como fotógrafos independientes.
























miércoles, 4 de noviembre de 2015

Vista Hermosa

Fotografías y obra: Sebastián Liste





Ya he hablado varias veces sobre la obra de Sebastián Liste, tras su presencia en el "Emergent", "SCAN" y "Visa pour l'image". En esta serie muestra la prisión de Vista Hermosa en Venezuela, una cárcel en la que el Estado ha perdido todo el control y los reclusos la han tomado hacinados en condiciones infrahumanas, indignas y carentes de todo lo básico por aquello que entendemos como "humanamente digno".


























viernes, 9 de octubre de 2015

Fulvio Bonavia: A matter of taste


Campaña: Bye Helmets





http://www.fulviobonavia.com/















Fulvio Bonavia es un fotógrafo italiano que se inició en el mundo del diseño gráfico y de la ilustración antes de dedicarse de lleno a la fotografía, campo en el que ha sido galardonado con varios premios tanto a nivel nacional en su país de nacimiento, como a nivel mundial. El publicista, editor gráfico y fotógrafo italiano es mundialmente conocido por su singular imaginación. Una de las peculiaridades que hace de su obra un producto absolutamente singular es que él mismo lleva a cabo toda la producción, de principio a fin. Es decir, él mismo compra los productos en el mercado y hace sus bolsos de queso parmesano o de brócoli.

Muchos de los trabajos fotográficos de Fulvio Bonavia  han ido dirigidos al mundo de la publicidad en donde cuenta, entre otros, con clientes como Montblanc, Pirelli, Sony y Adidas. Ha realizado también diversos trabajos en el mundo de la moda, campo en el que ha trabajado con diseñadores de la talla de Alexander McQueen o Prada.


Entre sus muchas publicaciones, destacamos la que ha titulado como Una Cuestión de Gusto, en la que Fulvio Bonavia une dos mundos a veces tan opuestos, como son la comida y la moda. En este trabajo ha creado accesorios y complementos de moda a partir de alimentos, que parecen tan reales que seguramente muchos de nosotros nos los llevariamos puestos. Captura imágenes mezclando su pasión por la moda con su amor por la comida y creando una serie de complementos realizados con frutas,verduras y alimentos diarios.

Sin embargo, he de deciros que Fulvio no sólo se entretiene haciendo este tipo de prendas imposibles, que seguro le divierten un montón. También fotografía unos paisajes absolutamente deliciosos, suaves, inquietantes… que me recuerdan a las desconocidas fotos de Tarkovsky.




Vanitas






martes, 8 de septiembre de 2015

Sebastián Liste

Sebastián Liste









Sebastián Liste es un fotógrafo levantino (nacido en 1985 en Alicante, actualmente reside en Río de Janeiro, Brasil) que, sociólogo de formación, se comunica mediante fotografías. Actualmente es uno de los jóvenes fotorreporteros mejor valorados y más premiados de España. 

http://lab.rtve.es/fotografos-world-press-photo-2013/sebastian-liste.html



Biografía

Sebastián Liste es licenciado en Sociología en la UNED e hizo un master en Fotoperiodismo en laUniversidad Autónoma de Barcelona. Trabaja los variados aspectos de la vida contemporánea en América Latina y en el área mediterránea, regiones donde se crió y que conoce bien. En la actualidad vive entre Brasil y España.
Para cuando Sebastián terminó sus estudios universitarios, había visitado ya más de 20 países, entre ellos Laos, Etiopía, México, Malí, Cuba o Nepal, donde creó proyectos de comunicación visual basados en un conocimiento profundo de la realidad social.
En sus proyectos a largo plazo explora los cambios culturales que se producen en nuestro mundo contemporáneo. Sus historias personales e íntimas fluctúan desde la documentación de la vida cotidiana de diversas comunidades que luchan por sobrevivir hasta la historia de su propia familia.
En 2010, mientras asistía al Máster en Fotoperiodismo en la Universidad Autónoma de Barcelona, ​​que ganó la beca Ian Parry por su proyecto a largo plazo Urban Quilombo, que retrata las condiciones de vida extrema de decenas de familias que convirtieron una fábrica de chocolate abandonada en su hogar, en Salvador de Bahía, Brasil. Ese mismo año fue nombrado el fotógrafo editorial joven del año en los Premios Lucie en Nueva York.
Desde entonces, su trabajo ha aparecido en TIME Magazine, The Sunday Times Magazine, Burn Magazine, L’Expresso, Japan Days, Photo District News, Private Photo Review, The British Journal of Photography, Daylight Magazine, GUP Magazine y Hotshoe Magazine, entre otras publicaciones.

Su obra ha sido reconocida internacionalmente por POYi, The Overseas Press Club of America, Sony World Photography Organisation, NPPA, Lucie Awards, PDN Photo Annual, Paris PX3, Anthropographia Human Rights Award, Daylight/CDS Awards, CENTER Awards, Freelens Awards, The PGB Awards, Renaissance Prize, Terry O’Neill Award y otros.
En 2011 fue seleccionado para participar en la 18th World Press Photo Joop Swart Masterclass en Ámsterdam. Y recientemente, en el 2012, ha ganado el Premio Remi Award Ochlik en Perpiñán, elCommunity Awareness Award  en POYi, ha sido elegido uno de los 30 fotógrafos de PDN 30, y ha recibido una Mención en el Olivier Rebbot Award. Además, ha obtenido una beca Magnum Emergency Fund Grant y un Getty Grant for Editorial Photography para desarrollar su nuevo proyecto en la Amazonia brasileña.
Su trabajo ha sido expuesto por todo el mundo, y sólo en el 2012 su obra se ha mostrado en Visa pour l’Image (Francia), Look3 Festival of the Photograph (EEUU), ImageSingulieres Festival (Francia),Galerie de l’Instant (Francia), Lumix Festival for Young Photojournalism (Alemania), Festival Fotoleggendo (Italia) y en el festival SCAN en Tarragona.
Su obra forma parte de la colección permanente de la Fundación Sorique, en Lleida, y de la Maison de l´Image Documental en Sete, Francia.
Sebastian Liste es desde 2014 miembro de la agencia NOOR.
















Sebastián Liste
Getty Images

"UrBAN QUILOMBO"


fotos tomadas en salvador de bahía, brazil (2010-2011)
http://www.poyi.org/69/46/winner_36.php