Los cuatro puntos cardinales son tres: el Norte y el Sur.

martes, 17 de febrero de 2015

Mar Antiguo, Orilla Nova....

Mar



… Al llegar la noche, como cada noche, se pierde en el desvelo de pensamientos que  regresan a su cabeza. Recuerdos desgastados, ya casi muertos, que agonizan sin fin en un bucle perpétuo, en un baile goteante y sucesivo de sentimientos que cada vez dañan menos, pero que permanecen en el recuerdo.


Su cuarto, inventado ya mil veces en un intento de evocar al olvido, se transforma cada noche en un cuento nostálgico de princesas sin príncipes, de hadas sin poderes, sin finales felices, sin enanos ni dragones, pero de castillos grandes de muros altos y almenas que rozan el cielo.


Sus ojos tristes, cansados y desgastados, mezclan entre sí el verde prado y la dulce miel, siempre abiertos e insomnes, clavados en un techo de lienzo blanco, mientras atisba figuras entre las sombras parpadeantes que dibuja el humo del incienso, con olor a coco, al mezclarse con las llamas del par de velas apostadas en el cabecero de la cama, un cabecero de color gris, antes caoba, antes nogal….


Su cabeza divaga, funciona sola, vuela tan deprisa que es difícil seguirla, mezcla ideas, sueños, realidades, pensamientos, ella solo intenta entretenerla, calmarla con maniobras de despiste, está tan centrada en ello que a veces se sorprende del apresurado salir de esa duermevela interrumpida por el tic tac de un viejo reloj allá desde el pasillo que ya no funciona.


Reposada en la cama boca arriba, con ropa ligera, una melena suelta en la que entretiene y enreda sus dedos marcando espirales, a veces mira de reojo, pensativa, sube las cejas como si se le hubiera ocurrido algo, pero de pronto, hace una mueca extraña, sacude levemente un no con la cabeza y sigue divagando.


La noche avanza, no se entretiene ni se para, por el contrario, se hace adusta, desvergonzada y por la rendijas de la persiana entre bajada irrumpe una brisa fresca de madrugada. Entonces, una vez mas, sintiéndose alcanzada por la noche cierra sus ojos, se deja llevar y regresa como cada noche donde reposa su alma para encontrarse una vez más con ella, pues allí, nadie puede alcanzarla y está serena.



Al caer rendida sus párpados la oscuridad se vuelve luz y ahí está,  su lago…


Un lago inmenso que se funde en el horizonte con un sol orondo, de aguas serenas… de color naranja, su color favorito, tal vez teñido así por la luz de un atardecer cansado o quizá reflejo del cercano campo de amapolas que impregna el aire de suaves olores, de dulces fragancias, de sutiles aromas… bálsamos para la serenidad inmóvil. Un lago de orillas anchas de suave barro de arcilla blanca, asedada tras el vaivén constante de pequeñas olas que mueve y contonea la brisa templada de una tarde de primavera.


En el centro del lago naranja, lleno de brillantes reflejos de diamantes blancos, dejándose acariciar, hay una barquilla pequeña, de madera vieja de color azul, que se balancea sumisa al ritmo húmedo que marca el viento en un baile de sintonía perfecto que la envuelve y la acuna.


Ahora ya puede de ver su lago, y las olas y el sol y los reflejos y las orillas, ya puede sentir el calor en su piel y la húmedad y la brisa, ya puede oler las amapolas y los pinos y el romero y el musgo…


Y al abrir de nuevo los ojos, hasta puede ver el revoloteo de unas mariposas juguetonas por encima de su cabeza, delante de un teatro raso de fondo azul intenso. Alza su mano derecha y una de ellas se posa serena en uno de sus quebradizos dedos, permanece inmóvil por miedo a espantarla y se deja llevar por su tierna fragilidad.


Permanece allí tumbada, en el fondo cómodo y acolchado de deseos de la barquilla de madera taciturna, donde sus sentidos se escapan a la realidad y su alma puede volar sin miedos. Allí formando inerte parte de un paisaje sosegado e indolente en donde el tiempo pasa calmado, pasa sus noches soñando que sueña sin haber soñado…


Mar N.







5 comentarios:

  1. https://www.youtube.com/watch?v=nMFUkbr7ymY

    Give me your dark sea and the desire of my clarity

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  2. Bonita, fresca y alegre prosa Mar. Un relato lindo. Besos

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  3. Precioso "Mar"... un relato sereno y límpido. Gracias

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  4. Mar es una mujer con una sensibilidad y clarividencia maravillosa, a pesar de su ceguera...

    Gracias Hellen, Aida, Sergio.

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  5. Gracias Mar es un sueño no soñado, soñadamente hermoso. Gracias por permitir que lo podamos soñar.

    Un beso

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