Los cuatro puntos cardinales son tres: el Norte y el Sur.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Sbarra, irreverentemente tierno.


José Sbarra



Alguien habrá acercado su mejilla
a una almohada usada por mí para recordar
el roce de mi piel?

Alguien habrá permanecido despierto
hasta la alta noche
para seguir amando con su mirada
mi egoísmo dormido?

Alguien habrá caminado por una calle desierta
de un país lejano murmurando mi nombre
llamándome?

Alguien habrá serenado su corazón
apretando contra su rostro
pequeñas ropas mías?



Alguien habrá preferido mi muerte
antes que verme
en brazos de otra persona?

Alguien habrá gozado
entrando al baño después de mí,
con el vapor,
la temperatura y los perfumes
de mi intimidad?

Alguien habrá deseado caer en el sueño
con mi sexo anclado en su
cuerpo?

O solamente yo
amé de esa manera?

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BOMBÓN
-poeta y puta-
DIARIO

Me contó su vida en el baño de la Estación Central.
Cuidaba cerdos, y olía a eso, pero se negaba a tocarme. Cogía en una batea con una cerda y le daba asco tocar a un travesti.
Sin embargo, en sus ojos, hubo un margen de curiosidad cuando le mostré las tetas... Y, como que soy la más puta de las poetas, aproveché ese margen.
- Dejame en paz.
- No pretendo alterar tu paz, sólo deseo chuparte la pija.
Llegó a la ciudad en un tren de carga. Vino para triunfar como poeta (de lo cual deduje que su idea de la realidad es un tanto distorsionada). Pero es casi un niño (un niño de campo, se entiende).
- No me gustan los maricas.
- ¿Dónde viste un marica con tetas, bebé?... Soy un travesti.
Su primer amor fue una cerda particularmente mansa: la ponía en una batea y ahí se la cogía. Unas niñas exploradoras completaron su educación sexual. Y yo lo tenía ante mi, recién llegado, casi indefenso.
- Fumate un cigarrillo, me gustan los hombres indiferentes, que fuman mientras les chupo la pija.
Fue monaguillo y niño-dios en el pesebre viviente de su pueblo.
- Toma. Vas a necesitar algo de dinero hasta que triunfes.
- Gracias, me llamo Axel.
- Axel, el Cerdo.
- No, Axel, nada más.
- Para mí sos Axel, el Cerdo. Lo digo cariñosamente.
- Todo hay que entenderlo al revés: sos un hombre, pero sos una mujer, y los insultos son pruebas de cariño.
- Me gustan los chicos que aprenden rápido. Mis amigos me llaman Bombón.
- ¿Bombón?
- Sí, es una cosa que se come. Voy a presentarte a mis amigos.
- ¿Son todos como vos?
- Sí, son todos poetas.
- Me refiero a si...
- Hombres y mujeres normales... podría decirse así. Bueno, ¿somos amigos o no?
- Pero amigos, nada más.
- No soy El-ogro-come-niños.
- Si me preguntan, ¿digo que sos mi amigo o mi amiga?
- Vos no venís del campo, venís de otro planeta.
- Sos muy divertida, Bombón.
- Y vos tenés la risa y la verga más puras que conocí en toda mi poética y puta vida.
\tSus ojos me tomaban fotografías y yo salía muy bella.
- ¿Dónde está tu equipaje?
- No tengo.
- Sí que tenés, Axel, no lo olvides nunca, el equipaje lo llevas entre las piernas.
Desde este diario declaro al baño para caballeros de la Estación Central como Honorable Salón de Poetas.
Lo más increíble no es dónde conocí a Axel, el Cerdo, ni tampoco el hecho de haberlo conocido. Lo más increíble es que mientras escribo mi diario, él está en mi cama, durmiendo desnudo.
Desde cualquier ángulo que la enfoquen, mi vida se ve fascinante.


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...



Suicídense
por favor suicídense
por asco por locura
por resentimiento por narcisismo
para no dejarse morir lentamente
por asombro ante la maldad
por asfixia por horror
por soledad
por amor
dentro de lo posible por amor
pero por favor
suicídense.
Y si alguien les pregunta
qué hora es
respondan sin dudarlo
es la hora de suicidarse


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