Los cuatro puntos cardinales son tres: el Norte y el Sur.

lunes, 17 de junio de 2013

A la Ícara sombra que se enterró

Fotografía: Vlad Khodsky


Rescatando del dos mil nueve un farol sin reflujo, el faro de hoy me saca la sonrisa de cuajo. Qué hermosa es la perspectiva cuando de la lucha nace la eterna paz. Cuando desde la quietud las amapolas de Kierkegaard se enraizan a la veleta de Voltaire.

El quebrantahuesos del oropel, es ahora un templo en Siria.





"Y para que conste en acta, cómprate una rodilleras, un babero y trombocid.

Dedicado al Ícaro que adquirió en las rebabas un metro cuadrado de círculos angulosos, juego al snooker sobre un tapete ondulado, mientras la montaña rusa se fuma la vitola de su inconsciencia. 

Después de tres semanas de un chavo sin rupias, y de dos con un billete de dos euros a medias con el destino... insisto, siempre insisto.

Me he divorciado del claroscuro. Me han divorciado, vaya, estaba durmiendo mientras la oscuridad me enculaba a traición. Es una sintonía con el mal del norte. Donde las ángulas desovan liendres y las heces, veces.

En fin....el sur, escuece.

....Ando xylumeado, en estado catatónico.... tres días al pleno sol, zasca...... te conserva y enlata el par de neuronas que quedan libres, si algo queda ya libre a la brújularota del sosiego.


HuidobroL "Señora hay muchos pájaros en su piano."

Ando promiscuo, cerdo piara; coleteo rítmicamente como los dildos de pilas a manivelas. Salto niño, béndita la mueca. Vuelo raso, que las alturas me dejan calvo de consortes y huérfano de padres, las nubes. Claro.


Y oscuro....ando ahogando al cielito lindo, al camelo de serrín, al infausto cabrón que inventó los calendarios de siete noches. Al infinito remilgado, al lameteo arisco, al jabón que pica, a la ardilla que se las pela, al que se la casca con papel de fumar y al que se le encoge con celofán, o sea una torrija de agua pura, de putas aguas seglares....donde el nudismo anida con aftersun en lo más noble que todo hombre cuelga.... el corazón (Coraza endémica que se acrecenta a lo largo de las visitas al diván de doña cordura).

Son síntomas de lo descerebrado que cojea el mundo. Ahá, ese pañuelo de seda agusanado, con puntas romas y cielo redentor, que te parte el culo de la risa y las nalgas del dolor.

El entresijo es hábil.

Las comas, deshonestas.

El punto y final, febril. Cuarenta grados a la sombra, que el noventa y seis te duermee, y los dieciocho son vómitos a destajo. El santo cerdo, Job, y su hermano Caí....aha, caí, caigo y caeré... y quien no se caiga que levante sus rodillas, malditos bandidos de pecados en silencio....

.. Sigo en la rebeldía mientras los agujeros de los bolsillos aguanten el tirón, que de libros va servida y de sepia rehogada, refrita y empachada.... Sólo comí carne magra, muy magra, muy tierna...muy poco pasada, nada hecha. Que las escuelas abren de noche, mientras los farolillos alumbran a sombras vagabundas, pécoras y nauseabundas....

Y el terrible asunto es que en esta telaraña de Barcelona, me apetecía comer sobre un parquet ignifugo......remember, remake y encuadre.

Flash.


La fidelidad como las canalladas no precisan de bisturí, sólo una cuchara y sírvase bien frrrrría.

La sopa, claro. (No pienses, en la traición; ésta es una dama tan aburguesada como aburrida, frígida de los cojones).


El agüacero de su desvirgada vida, se me meó (literal) en todo el plexo. Dicen que la tramuntana no avisa, cubre y micciona.

Abro la puerta.
Ella me esperaba dentro.
Yo la sacudía en las afueras.
Tacón empire state.
Cabellos sueltos.
Feromonas entregados.
Juego de espejos.
Miradas turbias.
Parcos en palabras.
Respiraciones pelvianas.
Dueto en todo el entuerto.
Te conozco. Me conoces.
Bolso y maletas al suelo.
Burbujas del champán idas.
Frenesí en las horas perdidas de las muñecas.
Saliva chiclé.
Dedos descubridores.
Rodillas a tierra.
A cuatro patas la vida.
De pompa, el jabón.
Los móvieles suenan. Las nubes se levantan.
La calor se ceba. El calor se ciega.
El sudor se friega. "La" sudor se niega.

Todo es puro fervor.
Me muestra el puzzle del coxis.
La llave maestra, encaja.
No hace falta aceite.
Hierve la humedad.
Degluta y erupta.
Degluto y blasfemo.
Quebramos, rompemos un maldito espejo.
Cortinas por los suelos.
Me confieso y me insulta.
Le confieso y se emperra.
Me conoces. Te conozco.
Y quééééééé. Shhhhhs.
No existe el agua.
Empieza a llover y las garras de la lechuza empolvan la frente.
La nuca adiestrada, sumisa, se rinde.
Y el juego empieza.
El resto es un punto de sal.



Me encanta no deberme a nada, a nadie.
No quiero enamorarme de la luz del día.

Quiero morirme cuando la noche llega y se deja dormir en la eternidad.

Es tan hermoso contemplar como un volcán rosado nieva donde no llegan las manos, y como asoma la pasión en los lugares más insospechados....


El punto de sangre viciosamente complaciente.

No digas que es vicio.

Es la vida, el hedén de los putanescos."


No era vida, fue un sueño. Un mal sueño.

Y en su despertar más inoportuno, me encontré de bruces a doña vida.

Un placer.

¿Nos conocemos....?







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