Los cuatro puntos cardinales son tres: el Norte y el Sur.

viernes, 17 de octubre de 2014

Anoche me mordió un sueño



Drew Bayless


Alicia había partido la pera en dos.

Peinaba sus mechones tras las orejas, y el néctar lamía sus sienes. Sus muñecas convulsas, temblorosas, apaciguadas...cosquilleaban a sus lóbulos.

Viscoso, grumoso, denso.. los néctares se amalgamaban.

Su nuca estaba pegajosa, su espalda afrutada, blanquecina, pringosa. Sus nalgas a flor de piel, sudadas, fatigadas. Plegadas al conticinio.

Los dedos empalagosos, las uñas cortas a ras de yemas. Muy cortas. Rasgadas y como la palma de la mano, bocarriba.

El almíbar sobre el almohadón. Sin cuchillo. A pelo. Descarnadamente. Como dos cascarones pasados por aguacarnal. La sonrisa de su mirada alumbraba los restos de aquella noche mordida.

El vaho. El exceso de excesos. Vaho. Vahído.

La sábana calada. El frutero en el suelo. Bocabajo. Las persinas, cuadros. Y las cortinas, pinturas al óleo. Los vasos, madera que arde. Las lámparas, atril. La cama desnuda, más desnuda que nunca. Los cojines desplumados y las ropas, alfombras. La prenda de la dote. La dote, prendas. Sin techo alguno.. tan sólo el reflejo de las miradas. A cielo abierto. Cópula astral.

Olía a diezmo.

Olía más que a diezmo, a hermandad, a vientres lechosos. A ambrosía fundida, salpicada, uncida, azuzada, vertida.

El perfume sacro de la mejor batalla. La que ni vence ni se deja vencer. La compartida y aunada. La tórrida bacanal que la paredcabezal atestigua.

Alicia, jugaba con los trozos de pera mordida. La posaba en su mentón, y con su víbora lengua se pintaba los labios. Mordía sin acabar de apretar y saboreaba sin acabar de tragar. Desmenuzaba con su nariz cretense los perfumes que disimula el aire y convulsa la guerrhambre.

Y tan perra, encelada, entre el pulgar y el índice hacia algodones de pera...compota y mermelada de sentimientos y jadeos. Unos por dentro y otros a los cinco vientos.

...Alicia anoche me mordió un sueño. Bocabajo, el pecado parece verdad y bocarriba, mentira. Y así, mientras ella jugaba con los restos de pera, el agotamiento y el imparable abanico de abalorios... el repertorio fruncía el cansancio y se batía en duelo: ¿Qué es más sano y más gustoso.....? ¿Lavar la fruta... o pelarla....?

Aquella camaoasis, aquel barco de náufragos encontrándose entre dos aguas de nadie resultaba y era por sí sola la respuesta.

No le preguntes al tiempo, si corre o vuela.

No le digas, Alicia, a la pera... si mordida... sabe mejor que pelada o lavada.

Peras al vino. Dulces. A la leche. A la sangre. A la vida.

Mondar caricias sin morder el polvo...










13 comentarios:

  1. Mondar caricias sin morder el polvo...Icaro, para pelar humo en las cenizas del tiempo. Me gusta, me gustas

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    1. Morder caricias para mondar el polvo, Aida.... es aquello de monta tanto, como que tanto monta....

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    2. ...me la has dejado a huevo.... pero no caeré en la grosería ni en un chiste fácil... fácil... mondar o morder, tanto monta... monta....

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    3. En la jota. Corcholis, suena cursi. Pero pasa el filtro de la censura y de las malas lenguas.

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  2. La que ni vence ni se deja vencer, esas son las batallas por la paz,. Icaro. Me encanta: LA PAZ NO SE VENDE. Chapeau

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    1. Sí Laura, la paz no es un perfume.... aunque la quieran o pretendan enlatar y pasar por la cinta resbaladiza del todo vale.... ¿Sombrero.....? Nahhhh.... Boina y botijo, Laura....

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  3. ¿Mística? Mística A.

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  4. La fotografía es lasciva y fugaz como tus letras. Esa atmosfera oscura descubre matices de muchas emociones

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    1. Me encanta el túnel de colores que se difumina.... del rojo al ámbar... del azul a la luz...del oscuro al obscuro y del blanco al nuclear. Tras lo oscuro siempre nace luz....

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  5. A sido como siempre fantastico. Thanks. enorme lugar Icaro para encontrar paz Kisss

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  6. Si corremos hacia ella... ella nos abraza, nos acerca y nos tiende su mano.

    No la busques.

    Aparece.

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