Los cuatro puntos cardinales son tres: el Norte y el Sur.

jueves, 6 de septiembre de 2012

La noche de la sed

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El agua que sacia la sed y que da más.

El charco del vientre, el chapoteo del mador, el cuenco de cuatro manos, el tul de lo perceptible, las gotas que se esfuman y que calan visillos, bambalinas, dobleces, trenzas y rizos de esperanza, lágrimas dulces de alegría.

El anhelo se lucha a diez yemas.

La noche es traidora de luces, sedienta de migas, perra de cojera, tierna de forjas y apaciguadora de clarividencias eternas.

La noche es haz de luz, haz del deber, haz de mieses, haz de la más bella faz que el universo de un mundo acoge en su halda.

Y ella, honesta, leal, agotadora comulga con ruedas de pequeños dedos y enormes gestos.





El tallaje me inquieta, como noche sedienta.

Casi un repelús maravilloso amalgama.... el enclave dónde duermen vida tranquila y lucha eterna.

De clavar.

De clavablanda.

De cabal.

De cabestro.

De cabizbajo.

Sus alas nacaradas arraigan toda la sinergia de sus colores y destrozan los miedos fatuos y caníbales que hace catorce unos parloteaban entre manzanas azules y avernos azabaches.

El matiz es un dulce veneno que nutre, y su plenitud el engranaje majestuoso por el que la pureza fluye sin pedir, cuerda locura donde los saltos se dan poco a poco y se sueltan mucho más.

Tan en paz que me acongojo, tan feliz que me oscurezco, tan tendido en la duermevela que la sed aturde al alba y el hambre carcome a los días para dejar de ser y estar migas de pan negro.

Me pierdo cuando tus ojos se ponen negros.


Y me encuentro cuando duermo en ti sin advertir que la noche ya no tiene sed.

Sólo hambre.












1 comentario:

  1. El anhelo y la esperanza, la lucha del día a día si es a diez yemas mejor, más llevadero...
    Tu entrada me ha transportado a unos cuantos unos atrás y ahora solo espero que sumen hacia adelante...

    Gracias...
    Elmqmhpelv

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