Los cuatro puntos cardinales son tres: el Norte y el Sur.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Uno en dos. Cine..mà paradiso

Fotografía: Mark Geistweite




Cine...mà paradiso. Azuluz callejeando, perreando, aullando, gateando, amando.

Aún no existen palabras.

Y las manos siguen yaciendo.

Entrelazando, musitando, desabrochando, desencajando, descorchando, versalleando, zigzagueando, alborotando, complaciendo, desvelando y durmiendo. Follando, casi no pudieron. Más bien poco. Casi nada. Ya vendrá, ya llegará cuando la pasión se folle al amor.

Y no al revés.

Curiosa regla de dos, que a la de tres la culeen.... el pequeño cuenco que las manos nacen brotó entre cimientos y todatodatoda la verdad. Hacia taaaaaanto tiempo que no me sentía tan genial, tan libre, tan yo. Entre las bambalinas, durante meses la forja.... y durante los que vendrán, hierros de madera.... quemando, anegando ayeres y abonando, fermentando, cubriendo algo tan hermoso que siguen sin nacerme ideas, palabras y fundamentalmente sensaciones, demasiado denso e intenso todo.... demasiado espiritual, amante..... demasiada carne en el congelador, demasiadas imágenes, voces, arrullos, jadeos, gestos, ademanes y sombras en la sartén....

Amando como los recuerdos, espeluznante sainete, se vanaglorian por haber nacido. Por ser casualidad de la consorte y azarosa polvorosa. En pie. De mano. A mano.

Amando, amando, amando con todo el alma mientras el vello, los poros, la emoción, el perfume agasaja al sudor, el mador decapita a la reliquia erizada, y la tarde... la noche.... la madrugada..... al alba. Escarcha rojiza, bermellona, pimentosa y zarca. No hay orquídeas carnívoras, ni begoñas posesivas, ni guaraná afrodisíaco, sólo almizcle, sándalo, jara.... y una hermosísima humildad.

El traje más bello, más elegante que jamás probaron mis ojos, lamieron mis labios y peinaron mis manos. Pensaba que nunca volvería a sentir ese escalofríogatillazofunambulista que desierta a los miedos y lastra al mismísimo yo a entregarse vehemente, candente, instintivo y complaciente.

Pero dos, fueron dos....no tres como la regla y uno como el Unicornio.

Que le den a la cornucopia.

Que le den allá dónde los sueños nos llevan y se pierden.

Que le den al abalorio del interés.

Que le den a palabras, palabras, palabras que la peineta del viento murmura y el amante nubarrón mea.

Hace meses nacieron azuluz, despacito, aprendiéndose, dándose, conociéndose y el vulcano de sus labiox, de sus labios demolió el fortín de lo que antes se veneraba y hoy es rito. Fé, no lo sé. Amor naciente, bebé gateando en el salpicadero de aquel consejo donde el cuero blanco, blanquísimo hurgaba bajo el dobladillo de su corta falda.

Y las teclas, el marfil, la armónica, el despilfarro de besos con los ojos colmó lo que los labios después sellaron.

Caminando. De la mano. Creciendo. A dos manos, diez yemas.

Y el concierto.

Ni inventadas, ni por nacer. Ni siquiera por desempolvar. Ni por sentidas, mejor. Ni perdidas, ni olvidadas.

Ni calladas, veladas, untadas, desfolladas.

Desconcierto.

No hay nada peor.

Escuchar la música del frúfrúfrú.... mientras relame sus ingles la leche ancestral, fértil y sagrada; calentita, almizclada y sugerente de un tamiz donde el cine no es sueño y la vida.... fotogramas.

Saborear, deglutar, comer de entre su concha blanca.... los frutos del mar, los huesos del pecado, resbaladizos e impregnados de la dermis de su alma, tan blanca, tan firme y desmedida.... Blanca, blanquísima como lo que la mirada en paz contempla, como lo que la certeza y la sinceridad, aunque duela, convierte en escuchar, en consejo, en definición de comprensión y no en reproche interesado y retraído....

Su leche, su sangre, su leche ensangrentada.

Su lechada sanguinolenta, los nísperos y calostros del deseo más voraz.

Pero.... no, nah. No es un relato erótico, ni estimulante, ni siquiera complaciente. Ni un relato amatorio, amaroso, amanerado, amargado, aprendiz.

Es vida.

Es la vida.

Es la puta vida.

La putísima y maravillosa forma de como de entre las letras y la imaginación nace un cuadro, una opereta, un retrato, un hechizo y un silencio.... en paz.

En paz.

Y de ella, nació.

En paz, todo en paz.

Y de él, nació.

En paz.





2 comentarios:

  1. Necesito aire para arrimarme al teclado para nodesparramarme por las letras de tu osado, aoceánicoa, ostentosos, ocioso: no ni lo úlitmo ni lo antepenúltimo. Sí a lo anterior.

    Un caudal un trobellino, un áido bien comido, un vida a raudales que se que la tienes. Fénix que nacees y renaces de tus cenizas porque sí. ¡Olé tus narices! Me gustó, Ann@

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  2. Lo que une el paraíso no lo consume el infierno...

    Ya sabes que...

    http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=KVQNn-3RW10

    Tactma

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