Los cuatro puntos cardinales son tres: el Norte y el Sur.

lunes, 25 de junio de 2012

Ven a mí, ahora que nadie nos ve . . .


28 de julio [1962]





Quise decirle: "Ven a mí, ahora que nadie nos ve, ahora que lo verde de este maléfico 
jardín entró en la austeridad anónima de una noche de verano. Ven a mí: si vienes, las 
estrellas seguirán siéndolo, la luna no se cambiará con colores ultrajantes ni habrá 
metamorfosis dañinas. Nadie verá que tú vienes a mí. Ni siquiera yo, pues yo ya estoy 
muy lejos, yo ya estoy en otro mundo, amándote con una furia que no imaginas. Ven a 
mí si quieres salvarte de mi locura y de mi rabia, ten piedad de ti y ven a mí. Nadie lo 
sabrá, ni siquiera yo, pues yo estoy vagando por las calles de otra ciudad, vestida de 
mendiga vieja, acoplando tus nombres a canciones obscuras que son como puñales 
para fijar mi delirio. Mi sangre, mi sexo, mi sagrada manía de creerme yo, mi porvenir 
inmutable, mi pasado que viene, mi atrio donde muero cada noche. Oh ven, nada ni 
nadie lo sabrán nunca. Aun cuando yo no lo quiera ven. Aun cuando yo te odio y te 
abandone, ven y tómame a la fuerza".




Nota (texto): Fragmento de una entrada del Diario de Pizarnik
Nota (imagen): Arte de Alfred Weissengger.










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